Contacto

Hable con nosotros

Vedisa Vedisa
Vedisa
×
SCROLL

LUGAR:

Francisco Silvela, Madrid

Palacio de la Trinidad

Construido en 1928 bajo la dirección del arquitecto Luis Alemany, el Palacio de la Trinidad ubicado en la calle Francisco Silvela, es uno de los mejores ejemplos de arquitectura neorregionalista de estilo sevillano fuera de la capital hispalense.

Rehabilitar todas las cubiertas de tejas vidriadas en verde y blanco, reconstruir y afianzar estructuralmente sus aleros de madera con grandes voladizos, rehacer todos los elementos de sus recercados profusamente decorados, repasar las cerrajerías de balcones y ventanas muy elaboradas renovando la totalidad de sus plataformas cerámicas, reforzar los anclajes y restaurar los grandes pináculos decorativos y recuperar por completo los revocos tradicionales de cal de los paramentos verticales del edificio, han sido algunos de los trabajos más importantes realizados durante la intervención. Además, se han realizado varias actuaciones de carácter estructural en el edificio, que han permitido garantizar la estabilidad del mismo y por otro lado, se han ejecutado drenajes en el perímetro de los muros de cerramiento de la parcela que evitarán el deterioro de los mismos por acción del agua.

Forma geométrica Forma geométrica

Galería

Restauración de alero de madera y refuerzo estructural.

Fachada principal del palacete.

Reparación de balcones de plaqueta cerámica vista.

Recuperación de revocos de cal originales y elementos decorativos.

Imagen destacada

Además de recuperar los revestimientos y la estética original de los edificios, muchas otras veces hay que garantizar la estabilidad de los mimos realizando trabajos de consolidación estructural.

En el caso del Palacete, reforzamos con estructura metálica uno de sus pilares localizado en la esquina de la fachada principal y la fachada del jardín. Precisamente por su posición, se realizó un apeo por el exterior de la fachada, de tal forma que las cargas que recibía el pilar se transmitían por una estructura portante hasta terreno firme. De esta forma no fue necesario realizar trabajos por el interior del edifcio, que hubiesen supuesto el desmontaje de artesonados de madera muy complejos y múltimples elementos decorativos en varios forjados, hasta llegar al sótano del edificio.